viernes, 7 de noviembre de 2008

Comentario de la Noticia 2

La ciencia ha demostrado que nuestra existencia tiene su origen en la suerte. Todo ha sido un cúmulo de coincidencias, entre las que se encuentra la de la transformación de las aletas de los peces en las patas de los animales terrestres.
Un equipo de paleontólogos ha encontrado recientemente un fósil al que han llamado "Tiktaalik roseae". Era un animal de más de dos metros de largo, dotado de aletas pero capaces de sostener su propio cuerpo. Aunque lo más interesante que este equipo ha descubierto ha sido que este animal ya tenía rasgos craneales que sólo se creía poseedores de ellos a los animales terrestres. Esto confirma que el paso del agua a la tierra no fue tan rápido.
"Tiktaalik" vivía en aguas poco profundas, aunque en ocasiones salía a tierra, debido a las características de su cráneo, cuello y apéndices. Este fósil coincide perfectamente con los animales considerados "de transición" entre el agua y la tierra, debido sobretodo a una reducción en su mandíbula y a la posesión de un sistema respiratorio menos dependiente de la respiración acuática.
Este fósil es un gran paso para conocer verdaderamente el origen de los vertebrados terrestres.

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